martes, 10 de mayo de 2011

¿Está Villa obsesionado con asistir a Messi?


¿Es verdad que lo de los delanteros son rachas o se trata de un tópico, que por repetido, ha acabado siendo una verdad incontestable? Si se trata de rachas, David Villa, no lleva una muy buena. En los últimos quince partidos oficiales sólo ha marcado un gol: frente a Osasuna en el campeonato liguero.

Sin embargo, El Guaje es el tercer máximo realizador de la Liga BBVA, tras Cristiano Ronaldo y Messi, y empatado con Rossi, candidato a reforzar la delantera del Barça para la próxima temporada, con 18 goles, a una distancia de 15 y 13 tantos de los dos primeros. Lo que está claro es que Villa ha tenido oportunidades: es el segundo delantero más rematador, 135 disparos, por detrás de Cristiano, que lleva 223. Le siguen Rossi y Messi, que contabilizan 133 ocasiones.

Aunque el líder de la clasificación de goleadores es Ronaldo, con 33 goles, Messi, que ha hecho 31, tiene un mayor grado de eficacia: cada 4,29 remates materializa un tanto, mientras que el portugués los hace cada 6,75 oportunidades, más de las que necesita Llorente (Athletic), que ha marcado 17 tantos, con una frecuencia de uno por cada 6,52 lanzamientos. En esta clasificación de eficacia, va en segunda posición Agüero, con un gol por cada 5,94 remates.

Villa, pese a ser el segundo rematador de la Liga, tiene una eficacia menor: un gol por cada 7,50 disparos, lígeramente peor que Rossi (uno por cada 7,38). No obstante, el asturiano registra un índice goleador muy similar a anteriores temporadas. La 2009/2010 alcanzó con el Valencia los 21 tantos, cifra similar a la actual, aunque es cierto que en la 2008/09 se salió al conseguir 28 goles, pero no logró el Pichichi porque Forlán lo superó en cuatro tantos.

Este trofeo de máximo goleador nunca lo ha logrado. En otra oportunidad, en la temporada 2005/06, también en el Valencia alcanzó los 25 goles, pero por uno se lo arrebató Samuel Eto'o, entonces en las filas del Barça. Al margen de estas dos temporadas en que quedó segundo, las cifras goleadoras de Villa casi siempre han estado por debajo de la veintena.

Es cierto que, dado el estilo de juego del Barcelona, Villa debe tener más facilidades para marcar goles en el Barcelona que en cualquier otro equipo. Sin embargo, la experiencia dice que la adaptación al sistema de posición y al influyente rol de Messi no es fácil. La prueba la tenemos la temporada pasada en la que todo un delantero contrastado en altos niveles competitivos, como es Ibrahimovic, no consiguió integrarse.

El Guaje sí parece haberse adaptado a sus compañeros, gracias a la ventaja del idioma y del conocimiento de muchos jugadores de la Selección, e incluso se podría decir que existe un alto nivel de entendimiento con la Pulga. Al menos, así se apreció en la primera parte de la temporada.

Últimamente, sin embargo, se observan ciertas disfunciones en la asociación entre ambos. Da la impresión de que Villa depende exageradamente de Messi, sabedor de que es el jugador más determinante, y a veces peca de apoyarse en exceso con el argentino. Otras, es como si no entendiera los espacios que va generando su compañero en esos ya típicos eslalon; y en ocasiones sufre el excesivo individualismo de la estrella, que cegado por el gol, no ve otros desmarques, lo que, dada la brillantez de La Pulga, es perdonado por todos.

Lo que sí se adivina en su juego es una falta de chispa que le impide anticiparse a la defensa en sus regates y disparos. Es como si se entretuviera en exceso, como si tardara en realizar el control antes del remate. Puede que desacostumbrado a tanta tralla, a partidos cada tres días, con dificultades para rotar por la lesión de Bojan, el cansancio le esté haciendo mella. Hay que tener en cuenta que la temporada la empezó tras un intenso Mundial, en el que por cierto, casi se proclama máximo goleador.

El año de Villa no podría calificarse como malo, ni mucho menos, pues su balance realizador es notable. Su actitud en la adaptación parece muy apropiada y puede, que sea en la segunda temporada, cuando el conocimiento del tipo de juego culé, le permita alcanzar mejores prestaciones. Ahora, al Barça no le iría nada mal que se pusiera a punto para Wembley. Algunos días tiene para tomar aliento con vistas a esa gran cita.

(La fotografía es de www.davidvillaweb.com, la que está con Messi es de www.servifutbol.com)

6 comentarios:

Sonia dijo...

Villa ha hecho una gran temporada pero como has dicho en estos ultimos partidos ha estad o por debajo de lo que se espera de un goleador como él.

Esperemos que esta mala racha pase pronto y este a punto para la final de Wembley como has dicho

Anónimo dijo...

todos confian y saben que messi es altamente contundente algo que no se puede negar. pienso que en su mente villa se esta programando de manera involuntaria con este tipo de mentalidad y desde luego en su posicion siente que es su deber asitirlo siempre esto le puede estar generando a la larga falta de confianza en si mismo pero eso si nadie puede negar que es de los mejores

Anónimo dijo...

Xavi o iniesta deberían alimentar mas a villa! El guaje tiene lo que no tiene messi, y es ser killer de area. Me uno a tu comentario messi peca de individualista o a veces de fantasioso cosa que es valiosisimo a la hora de definir, para la proxima temporada, barcelona deberá buscar alimentar mas de 3/4 de cancha a sus goleadores, ya que muchos tienen magia e inteligencia con el balon pero excasean de potencia. Saludos.

Sito dijo...

@Sonia

Es cierto. La temporada de Villa es buena, pero de un delantero siempre esperas goles, sobre todo si es contrastado. Por eso, extraña esta última racha con tan poca cosecha.

Sito dijo...

@Anónimo

Desde el principio Villa ha tenido claro que no podía cometer los errores de Eto'o e Ibra, que el mando lo tiene Messi y que a él hay que servir, al tiempo que así sale beneficiado. A veces, sin embargo, echo en falta algo más de egoísmo, un egoísmo que beneficiaría al equipo.

Sito dijo...

@Anónimo
Puede que falte contundencia y una alternativa más potente en el ataque, pero es difícil encontrar un recurso así que le vaya bien al juego del Barça, que requiere de tantos movimientos. Por lo general, el delantero boya se mueve poco y eso puede obstaculizar el juego.