domingo, 21 de noviembre de 2010

Así habla el Barça en el campo del Almería


No quieren responder al ruido ni a las provocaciones. De momento, nadie en el Barça ha entrado en la batalla de la propaganda impulsada desde el aparato técnico-mediático del Real Madrid. Anoche en Almería, después de tanta perversión informativa e institucional, todo sea para que el Madrid vuelva a la senda de los triunfos (por lo civil o por lo criminal), los azulgranas hablaron en la tribuna en que mejor se desenvuelven, el terreno de juego, y con el idioma más clarificador y entendible, el del balón, el del toque y, por supuesto, los goles. El Barça endosó al Almería un 0-8, todo un golpe en la mesa, que, además, iguala el récord en la liga de victorias a domicilio, conseguido por el propio Barça en el año 1959 en el campo de juego de la Unión Deportiva Las Palmas.

La sinfonía, como casi siempre, tuvo de protagonista a un músico estratosférico, Lionel Messi, que ayer sobrepasó el centenar de goles con el Barça, y rubricó un hat trick con la soltura de quien realiza bien su trabajo, sin más aspavientos ni más gaitas que las de un chico humilde al que le pirra jugar al fútbol. Ya sabemos, gente normal que hace cosas increíbles, pero por las que nunca se pavonea. Toque y toque, y más toque. Confianza, combinaciones, orden, concentración y ambición, sin humillar al rival, al que en ningún caso restregaron la contundente victoria.

Es cierto que las cosas rodaron muy bien desde el principio y que el Barça se enfrentó a un rival deprimido con su entrenador sentenciado, pero no es menos cierto que la seriedad y responsabilidad del campeón fueron la causa de una victoria tan aplastante y de un juego muy brillante. El Barça ya está a punto para enfrentarse a grandes acontecimientos, como el del lunes 29 en el partido del Clásico. Ha vuelto el Pep Team con toda sus prestaciones.

Había incertidumbre por saber la pareja de centrales. Sabíamos que Guardiola reservaría a Piqué, a una tarjeta de ser sancionado con un partido y el cambio más previsible se produjo. El joven Fontás, del Barça B, lo sustituyó e hizo de Gerard, pero en el lado izquierdo y lo hizo en todos los sentidos, no sólo como defensa sino como pasador. Un pase suyo, largo, dio lugar al cuarto gol de Pedro. El chaval estuvo más que correcto y pasó con nota su reválida. También fue novedad el cada vez más solvente Mascherano, que dio descanso a Busquets, con mucha tralla en sus botas.

Fue momento, además, para dar entrada a Keita (que probablemente será fundamental en el Clásico), a Bojan e insuflarle confianza al chico más alabado por los medios, Thiago Alcántara. Se aprovechó así para dosificar a Xavi e Iniesta.

Y más de uno nos alegramos de que al final el joven Bojan levantara los ánimos con dos muy buenos goles y vuelva así al camino del final de temporada pasada. No ocurre nada porque no marcara Villa alguno de los ocho goles, que es el detalle en el que incidirán muchos medios. No ocurre nada porque la participación del Guaje fue decisiva en la victoria del Barça, porque su presencia en el área y su asociación, por ejemplo con Messi, está contribuyendo a los triunfos. Es una intuición, pero creo que marcará cuando más lo necesite el Barça.

(La fotografía ha sido extraída de http://ecodiario.eleconomista.es)

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