
Seamos sinceros. Anoche el Valencia nos superó en buena parte del partido. Desde que Pep Guardiola es entrenador no había visto al Barça tan superado. Nos dieron un baño en la primera parte. Me preguntaba qué pasaba, pero el Valencia salió enchufadísimo y de haber tenido un especialista en el área como Villa quizá estaríamos hablando de otro resultado.
No me gustó el Barça, si bien es cierto que en el segundo tramo de la segunda parte apareció su estilo, aunque no en grandes dosis. La presión del Valencia ahogó a un Barça que tuvo que batirse el cobre en defensa (qué gran partido de Puyol y de Valdés). Probablemente fuera el virus Fifa, la inminencia del partido de Champions, pero para mí, como para Guardiola, no hay excusas.
Messi estuvo desconocido, Pedro fue superado, Iniesta es cierto que lo intentó, pero aún le falta. En general, el centro del campo no funcionó como otras veces. Durante la primera parte, me preguntaba que donde estaba mi equipo, que siempre sale a ganar y a dar la cara. Quizá es muy aventurado decirlo, pero creo que fue el peor partido del Barça en la era Guardiola.
En cuanto al Valencia, mucha energía, muchos movimientos, mucha entrega, pero sin Villa no alcanzan la excelencia. Igual que Silva es puro caviar, en el lado opuesto está Albelda, un jugador muy sucio, que hace entradas escalofriantes y que parece consentido por el arbitraje, sobre todo cuando éste es malo como el que suele protagonizar Pérez Burrull, que anoche, por fortuna, no acabó de liarla, aunque no andaba lejos de meterse en más de un jaleo.
(La foto ha sido extraída de www.elperiodico.com)