
Reanudo mis escritos sobre el Barça, estimulado por el partido de copa. Es Reyes, han pasado muchos días desde mi último post. Algunos problemas personales que no vienen al caso comentar me han restado ánimos para escribir. Sin embargo, no he dejado de seguir al Barça, salvo el día del Clásico, que no vi en directo por motivos muy importantes.
Quiero destacar del partido de ayer tres malas noticias. Una, la primera se refiere a Pérez Burrull. Creo que este árbitro no puede pitar más en primera división. Es malo malísimo. Pero además tiene una manifiesta y declarada animadversión hacia el Barça y una afinidad comprobada con el Madrid. Los árbitros son de un equipo o de otro, claro que sí, pero hay quienes saben llevarlo mejor que otros, quienes tienen equilibrio. Éste no tiene talla para cobrar más de quince millones de las antiguas pesetas al año por dirigir partidos en la élite del fútbol español. Ya lo ha demostrado sobradamente.
El comité técnico de árbitros lo mandó a la nevera tras una lamentable actuación en un Madrid-Osasuna, partido en el que masacró al equipo navarro. Pero no sólo con sus desaciertos sino con su chulería.
Ayer hasta el diario Marca censuró la actuación de este árbitro. Claro que Marca tiene delito, porque este periódico, con su repelente director al frente calentó la atmósfera con un editorial propio de otros tiempos. Eduardo Inda, que es como se llama este sujeto que ha aterrizado en el periodismo deportivo recientemente para desgracia de los que nos gusta la información futbolera, volvió, como hace Alfredo Relaño, director de As, a hablar de ayudas arbitrales al Barcelona. Hay que ser cínico. O debe vender mucho, pero a los tontos.
Pérez Burrull es además prepotente y torpe, muy torpe. Cuando lo mandaron a la nevera, echó la culpa a la prensa
Y es que Burrull llegó a decirle al jugador osasunista Juanfran que si te tiras, tirate bien o métete la tele por el culo
Hasta el mismo presidente del comité de árbitros reconoció
en declaraciones a la radio que Burrull no podía decirle eso a los jugadores. Lo de ayer fue nuevamente manifiesto. El recuento de tarjetas fue desequilibrante, muchas para el Barça, pocas para el Sevilla, cuando fue muchos más duro. Y luego las decisiones de anular el gol o el penalty se califican por sí solas. Este hombre no puede guardar el equilibrio y le puede su pasión por los colores. No es profesional y merece claramente el descenso.
La segunda mala noticia es Carlos Martínez. Ya no me engaña. Es uno más. Otro y van... Sus dudas nunca son a favor del Barça. Entiendo que trata de ser equidistante, pero no lo consigue. Él y los servicios de deportes de Digital+ fueron una de las razones de borrarme como abonado. Ayer lo vi en un bar y casi me indigna tanto como Burrull.
Tercera mala noticia: Chigrinski y.... Márquez. El ucraniano está temblón. Va a ser difícil que se adapte. Dependerá de su forma de ser. El Camp Nou no perdona ni tiene paciencia. Veremos. Puede que Guardiola haya elegido bien, pero no va a ser fácil, nada fácil. Su nerviosismo es tremendo. No tiene confianza y el entorno devora. Lo que no se entiende es Márquez. Más de cuatro meses de temporada y parece que aún no ha cubierto el stage de verano. Un dato positivo: su pase en el gol de Ibrahimovic. Y ahora hace falta. ¿Se estará replanteando Pep fichar en este mercado invernal? Es para estudiarlo bien.
Y luego, una buena noticia: Milito. Vaya partido para ser el primero, después de 600 días esperando a ser de nuevo futbolista. Claro, sales tras tanto tiempo inactivo, lo haces casi perfecto, pues... a Chigri, y sobre todo a Márquez, se le ven las vergüenzas más todavía. La comparación no se resiste. Es duro pero es así. Y segunda buena noticia: Thiago Alcántara. Promete, pero nunca debe abandonar la humildad.



