miércoles, 15 de septiembre de 2010

Triángulo Pedro-Alves-Messi


La apisonadora blaugrana regresó al estadi contra el Panathinaikos. Todos rampantes como su jefe querían desfacer entuertos herculanos. Presión arriba, intento de robo de balón tras pérdida en los aledaños del área griega y vuelta a atacar.

Messi rozó el triplete de goles pero falló un penalty. Posiblemente fue clave en el juego la asociación, el triángulo Alves-Pedro-Messi. Guardiola los juntó en la banda derecha e hicieron estragos. Aunque Leo juega con libertad en la mediapunta se acercó mucho a la banda derecha y el canario cumplió una vez más las directrices de pegarse a la línea de cal para abrir el campo. La subida de Alves y la cercanía de Messi en muchas ocasiones hicieron el resto para que esa banda derecha ganara en clara superioridad y los dolores de cabeza griegos vinieran por allí. No sé si este era el "matiz" que faltó contra el Hércules, al que aludió Pep en la rueda de prensa.

Estaba yo pensando que este equipo en la segunda temporada de Guardiola abandonó un poco las jugadas de estrategia, al menos no las prodigaba como en la primera. Es un recurso que el Barça no puede descartar sobre todo en partidos cerrados y como fórmula para abrir latas, de las que luego sale caviar con el estilo Barça en forma de goles. Fue justo en ese momento cuando llegó el segundo gol en un saque de esquina, presuntamente ensayado, con Busquets de elemento distorsionador en el área para engañar a los rivales. Habría que prodigar esto más, especialmente en circunstancias raras, en etapas de preparación corta como ahora, en partidos con rivales cicateros. Es verdad que hemos perdido altura, pero las jugadas ensayadas no sólo se pueden hacer por arriba. Creo además que Tito Villanova está bastante preparado en este terreno. Es una asignatura pendiente, volver a retomar la estrategia.

Luego, otra cuestión, el Barça goleó, pero pudo meter más, muchos más. No hubo problemas, pero en otro partido las ocasiones perdonadas pueden pasar factura. Vi en determinadas fases, sobre todo al principio un exceso de elaboración en el área. Hay que matar antes.

La verdadera prueba de fuego es el domingo en el Calderón. Ese partido será el termómetro para saber hasta qué punto ha servido la lección del Hércules. El Atlético es favorito, aunque jugará mañana Europa League. Siempre nos la hacen Forlán, Agüero y compañía. Confío en que Pep preparará a fondo el partido y podremos por fin ver salir victorioso al Barça en este campo. No dejo de pensar que fue el único sitio donde perdimos el año pasado.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Guardiola saca su alma de líder después del tropiezo contra el Hércules


Las portadas de los periódicos deportivos de Catalunya anunciaban con alarde tipográfico que Pep se había enfadado con los jugadores tras la derrota frente al Hércules. Esta tarde Guardiola, en estado puro, sacando de sí lo mejor, ha vuelto a dar una rueda de prensa pletórica. Un Pep seguro, confiado en los suyos, confiado en sí mismo, y líder del grupo, ha hablado en la previa del partido contra el Panathinaikos mostrando firmeza y mostrando, por cierto sin el coñazo de las engorrosas traducciones, que este equipo va a reaccionar.

Guardiola quiso en primer lugar mandar un mensaje sin matices: Él no duda de sus jugadores y enfadarse no se ha enfadado, alguna vez lo ha hecho, pero muy pocas veces, porque su estilo es convencer y se convence mediante el diálogo. Eso de enfadarse, dice, para que los demás vean que él tiene la razón y los jugadores no, no va con su forma de gestionar grupos.
Pep no ha querido excusar la derrota en el virus Fifa o en la falta de una pretemporada normal, aunque no ha dejado de apuntarlos como factores que influyen. Para Pep la derrota del sábado no fue por las rotaciones o por la entrada de uno nuevo por línea. Para él sólo hubo dos cambios, un defensa y un medio. Siente que la causa de la derrota no es esa. Admite que el Hércules le sorprendió, que habían visto algunos partidos de Segunda, el de pretemporada contra el Madrid y el de Liga y que los alicantinos habían jugado diferente a cómo lo hicieron en el Camp Nou.

Pero Pep, que continuamente está aprendiento, o al menos lo intenta, cree saber los motivos por los que no supieron atacar al Hércules, el "matiz", como le llamó él. Y el matiz no lo quiso desvelar, posiblemente para no dar pistas a futuros imitadores del Hércules o Inter. Pero abundando en esta clave apuntó que la "fragilidad" de un equipo puede estar en "una pieza", en un "movimiento especial".
Preguntado por la actuación de Messi, respondió: "Leo me gusta hasta de lateral izquierdo". ¿Por qué lo puso de extremo? Porque Drenthe y Tiago Gómez jugaban como interiores para evitar el juego de Messi e Iniesta. Intentó contrarrestar la estrategia de Boquerón Esteban situándolo en la banda. Pero está claro que la maniobra no surtió efecto. Y respecto a la teoría sobre la ausencia de Xavi como clave de la derrota, Pep no deja de considerar al de Terrasa como "único" e "irrepetible", además de comprometido, pero está seguro de que se podía haber ganado sin él si se hubieran hecho "un par de cosas mejor".

Aludió a los silbidos que en un momento dado, en un córner, recibió el Barça, pero como aviso de lo que puede ocurrir, no como queja hacia el público, al que no tiene que hacer ningún reproche. Al contrario. "Han silbado una vez en 90 minutos durante dos años".

Guardiola que no quiere hablar de proyectos de ganar el triplete ni euforias por el estilo, no le echa la culpa a los jugadores, porque, asegura, que están comprometidos y que en todo caso el problema es de él por no "facilitar" las cosas a los jugadores. Guardiola que sigue un legado (Cruyff, Van Gaal, Rexach, Rijkaard...) habló de la dificultad del grupo de Champions, porque los tres (y no cuatro, como dijo) rivales son campeones de liga de sus respectivos países. Y en cuanto a la falta de preparación adecuada o de ritmo suficiente, Pep quiso restarle importancia: "Si mañana volamos, ya tenemos la preparación física". Y explicó que el fútbol no es sólo la preparación física, sino una cuestión táctica, una cuestión psicológica... "El primer año nos costó, el segundo nos costó... Cuesta coger el ritmo".

Y entre sus declaraciones una perlita. Lu Martín, periodista de El País, le preguntó con cierta gracia si corría ahora más riesgo de ser expulsado en la Champions por eso de que ahora arbitran cinco colegiados los partidos. "Ya me comporto bien, respondió, después de tratar con el señor Gómez (el árbitro Clos Gómez, al que acusó de mentir en el acta de un partido) ya me comporto bien".

En definitiva un discurso con una idea central: "Pueden perder lo que quieran que es imposible dudar de ellos". Y como desmentido sobre su enfado una frase que puede ser interpretada o pasar desapercibida sin ninguna intención oculta: "Yo no me enfado cuando lo más importante del día (para los jugadores) es el entrenamiento"

jueves, 8 de julio de 2010

¿Acepta Pep el traspaso de Chigrinski?


Parece ser que Sandro Rosell se ha dado cuenta, o así se lo han hecho ver, que se ha equivocado en su trato a Cruyff. De entrada tratar el tema del nombramiento de presidente de honor en la primera reunión de su junta directiva, y el desprecio evidente hacia el mito del barcelonismo manifestado por el portavoz (mal comienzo del portavoz) de esta directiva, no ha sido una primera medida acertada.

Ahora se filtra que va a comer con Cruyff. Vamos a ver, porque yo no las tengo todas conmigo respecto a la relación Rosell-Johan, poqrue nace viciada y lleva en la mochila vicios de un pasado desencuentro.

El segundo desacierto (¿por qué no se puede criticar aunque no hayan transcurrido los 100 días?) es traspasar a Chigrinski.

Es verdad que el jugador ucraniano ha dejado grandes dudas y ha puesto de los nervios a la afición. Se han generado con él muchas incertidumbres y posiblemente el traspaso sea una solución para evitar riesgos. Pero es evidente que Guardiola se empeñó hasta la locura en conseguir al defensa de buena salida de balón, hasta el punto de invertir el Barça un potosí. Pep, con gran sentido común, lo puso en riesgo escénico en contadas ocasiones y diseñó un plan de adaptación al equipo para la pretemporada que está a punto de comenzar.

El entrenador corría serios riesgos, es cierto, de que no se terminara de aclimatar, con toda la presión que envuelve al Barça y el resultado fuese un fiasco mayúsculo. Pero en esta aventura también Pep se jugaba mucho, porque Chigrinski es el fichaje más recurrente para ese sector del barcelonismo que se empeña en señalar a Guardiola como un técnico con poco ojo clínico para fichar. Estaba en juego la demostración de que esa asignatura la tiene aprobada. Guardiola estaba convencido de que Dimitro podía ser importante en la salida del balón, parte fundamental del paradigma del juego que defiende el entrenador.

Por eso, este cambio de ideas con la llegada de Rosell echa por tierra este plan y en cierta manera desautoriza al entrenador. El presidente negó en varias ocasiones durante la campaña electoral que durante su mandato fuera a insmiscuirse en la labor de los técnicos, que no sería nunca intervencionista. Pues ésta es la primera y no han pasado ni dos semanas. Se puede argumentar lo que se quiera. Que tal y como iba el proceso de adaptación recuperar 15 de los 25 millones de euros invertidos en el ucraniano es una buena operación, se puede decir que ese dinero se va a recibir de forma inmediata y de golpe, lo que permite aliviar la tesorería para pagar las nóminas de los jugadores, como si estuviéramos hablando de un club de Segunda B en ley concursal, pero no cabe duda de que esta decisión no casa con el plan que tenía Guardiola. No sé cómo habrá aceptado Pep esta decisión ni si esto le empezará a pesar en su relación con la nueva directiva.

(No hay que perderse el monumento de artículo de Ramón Besa, titulado La final de Johan Cruyff)

domingo, 4 de julio de 2010

Vergonzoso trato de Rosell a Cruyff


De verdad quería que las primeras decisiones de Rosell fueran acertadas y me gustaran. Incluso tenía la esperanza de que encontrara la fórmula para unir al barcelonismo, para eliminar los ismos. En muy pocos días he comprobado que es una mera ilusión.

Sandro Rosell ya ha entregado la cabeza de Cruyff al nuñismo, al barcelonismo de mirada estrecha, que nunca ha valorado como se merece a quien ha hecho cambiar la historia del club, guste o no guste a quienes no lo pueden ni ver. Maltratar la figura de un mito como lo ha hecho el nuevo presidente en sus primeras 72 horas de mandato no es una buena manera de comenzar a unir al barcelonismo.

Dudar de la categoría de Cruyff, de la decisiva influencia en la historia del club, del modelo futbolístico que implantó y ha seguido tutelando todos estos años, es ir en contra de tu propio equipo, de tu propio futuro. Y eso es lo que ha hecho Sandro Rosell. Parece como si hubiera un buen sector del barcelonismo completamente ciego, que prefiere que ocupen puestos de responsabilidad, gentes indocumentadas, que sí han puesto mucho corazón, pero que no han hecho nada para ser embajadores del club. Y precisamente el mejor embajador a nivel internacional ha sido ninguneado hasta extremos incalificables.

Se puede dudar de cómo nombró Laporta a Johan, pero una vez hecho, poner en cuestión tal nombramiento, que es una distinción honorífica, que se merece sobradamente por todo lo que ha dado a este club, y sin cuya aportación probablemente estaríamos todavía sin oler una Copa de Europa, es maltratar a todo un mito del barcelonismo, a quien por cierto admiramos una buena legión de culés, de fuera y dentro de Catalunya, votantes o no de Rosell, le guste a Sandro, a Santi Nolla, a Enric Bañeres, o al sumsur corda.

Me dio mucha pena ver como Johan, después de asistir al nombramiento de presidente de Rosell, iba a las oficinas a entregar su insignia de presidente de honor, como un aficionado corriente, con todo lo que le debemos, con todo lo que le tenemos que agradecer. Es de bien nacido ser agradecido, y cualquier culé bien nacido ha de darle las gracias a Cruyff, le caiga mejor o peor. Cualquier club se daría con un canto en los dientes por tener a este activo. Guardiola es Guardiola por muchas cosas y por su personalidad, pero que nadie dude de que Pep ha bebido principalmente de las fuentes del Gran Flaco. No lo dude nadie.

Rosell anunciaba en campaña que haría todo lo posible por unir al barcelonismo. Después del trato recibido por Cruyff difícilmente todos los cruyffistas, que no somos pocos, podemos mirarlo con esperanza. Ha sido la primera en la frente, la segunda ir a ver al presidente de Extremadura. Ahora sólo falta que vaya a ver al lenguaraz del presidente de Cantabria. Parece que Rosell se deja influir por la Brunete más de la cuenta. Yo soy de fuera de Catalunya y me gusta que a todos los culés se les trate bien, pero esta bajada de pantalones no precisamente en el aeropuerto no me agrada nada. Son gestos con demasiado interés por dejar en evidencia al presidente saliente. No me gustan. Dudo mucho de que Rosell consiga unir al barcelonismo. Insisto: somos muchos los cruyffistas y estoy seguro que esta manera de enfocar el tema no ha gustado nada de nada a los admiradores de Johan. Que no se nos olvide: Johan ha sido catalogado como uno de los cuatro grandes futbolistas de la historia, con Di Stefano, Pelé y Maradona. Es para mear y no echar gota.

jueves, 17 de junio de 2010

Rosell debe estar en todos los palcos

La otra noche Sandro Rosell era entrevistado por el que dicen será su jefe de comunicación, Xavier Bosch, en TV3. Entre las muchas cosas de interés que dijo hay una que se me ha quedado grabada.

Rosell anunció que a los partidos de fuera de casa no tiene previsto acudir. Imagino que Sandro hará algo parecido a lo que hacía Núñez, que dejaba los partidos de fuera para el bueno y recordado Nicolau Casaus. Casualidades de la vida en esta directiva está el nieto de Casaus. A lo mejor es él el que sustituye a Rosell en esos menesteres.

Yo, sinceramente, prefiero que el presidente sea la máxima representación del Barça, sea donde sea. Supongo que Rosell no quiere chupar mucha cámara y dar protagonismo a otros directivos. Por ese lado, lo puedo entender, pero a mí me gusta que el presidente de mi equipo dé la cara en las buenas y en las malas.

Y si se produce un resultado malo, aunque sea por sorpresa, que genera lo que en términos periodístico se llama crisis, me gusta que mi presidente salga ante los medios de inmediato y dé un mensaje de tranquilidad. De ahí que yo haya visto siempre muy bien que Joan Laporta acudiera a todos los campos de fútbol en representación del club. Porque además, se da lugar a encuentros con las peñas, que necesitan siempre el aliento de la máxima figura institucional. Creo que, al menos, en una primera etapa debe ser así. Da más prestancia al club que lo represente el presidente. Es una cuestión de protocolo. Puede parecer banal, pero las formas hay que cuidarlas. No obstante, respeto que adopte la postura contraria.

martes, 15 de junio de 2010

Dos post interesantes

He leído a Posi en el diario yoya y como me siento completamente identificado, lo firmaría si lo tuviera que firmar, lo enlazo aquí. Como también enlazo una etrevista que le hacen los seguidores del blog Trouro Blaugrana al periodista Martí Perarnau, cuyos artículos y opiniones leo y escucho con atención.

lunes, 14 de junio de 2010

Ojalá acierte Rosell


Rosell ya es presidente, con un respaldo social tremendo. Falta por conocer cuál es el respaldo del grueso de seguidores que hay por el mundo, aunque eso no cuenta a la hora de la verdad.

Ojalá el nuevo presidente acierte en sus decisiones y haga aún más grande al club. Lo tiene fácil en la vertiente institucional y social. Simplemente con ser discreto y guardar las formas lo tendrá superado, pero en la vertiente deportiva tendrá un reto muy difícil: los triunfos conseguidos en la era Laporta son complicados de repetir.

Pero lo más difícil y diría que imposible es unir al barcelonismo. Esta mañana he tenido la prueba de esa dificultad. En la tertulia que escuchaba de RAC 1 las voces del Grupo Godó más emblemáticas ya pedían poco menos que la cabeza de Cruyff. Sobre todo, el periodista Enric Bañeres que vomitaba bilis por esa boca aprovechando el triunfo aplastante de Rosell. Gentes como este periodista, al que respeto cuando es equilibrado, no le harán ningún favor a Sandro. Como tampoco se lo harán personajes como Juan José Castillo, junior, (nada que ver con el padre) que se arrima con mucha frecuencia al nuevo presidente.

Es de esperar que sepa confiar en el buen criterio de Guardiola y también que respete a los africanos que ya hay en La Masía, porque pueden ser también parte del Barça del mañana. Buena suerte, presidente.