miércoles, 13 de abril de 2011

El Barça se dosifica y los fichajes dan un paso adelante


Llevan mucha tralla y quedan los partidos decisivos. Hay lesiones y algunos futbolistas no son ya juveniles. La máquina se resiente con piezas antiguas que necesitan aceite y nuevas que empiezan a acoplarse al engranaje.

Es como si los jugadores hubieran recibido la consigna de dosificarse, que no quiere decir relajarse, ante el triatlón de final de temporada que se avecina. En el partido de Donetsk, con una eliminatoria muy encarrilada, algunos jugadores calculaban el esfuerzo. Era manifiesto.

No perdían la posición, su objetivo era atacar, pero con mucho control. Lo principal era el orden y la colocación, más allá de la presión y la recuperación. Algo similar ocurrió en buena parte del partido contra el Almería. Así podíamos ver a Messi andar por el campo y arrancar de forma explosiva cuando convenía. De esta forma se puede entender el milagro de que juegue siempre.

Igualmente Xavi, que lleva también gran carga de partidos, disminuía conscientemente el ritmo. Algo similar le ocurre a Villa, que posiblemente sea el jugador que más reclama, sin perdirlo, un descanso.

En esta tesitura es cuando aparecen para el rescate el grueso de los nuevos fichajes: Mascherano con su oxígeno defensivo dando cobertura como central; Adriano convirtiéndose en un puñal izquierdo y Afellay, adaptándose cada vez más al juego blaugrana. Además de Pedro, fundamental, precisamente, para ejercer la presión adelantada. Es justo ahora cuando tienen que salir salvadores como Víctor Valdés, en un estado de concentración altísimo, mientras indiscutibles como Busquets y Keita soportan físicamente el centro del campo o Piqué, la defensa.

Juegue Milito o no en el Bernabéu, por encima de todo al grupo se le nota más unido ante el reto de las tres competiciones y especialmente mentalizado. Su líder, Pep Guardiola, transmitió tras el partido de Ucrania un mensaje de seguridad y confianza. La confianza que da jugar bien al fútbol.

(La fotografía es de Pep Morata y está extraída de www.elmundodeportivo.es)


lunes, 11 de abril de 2011

¿Es solo un problema de centrales?


Aunque la confianza del barcelonismo en el equipo sigue siendo alta, hay inquietud por los desajustes defensivos de los últimos partidos. La ausencia por enfermedad de Abidal está siendo más determinante de lo pensado. El francés era el defensa más en forma y había logrado reemplazar el papel de Puyol a la perfección, en algunos aspectos incluso lo había superado.

En los dos últimos partidos ha habido más peligro en el área del Barcelona de lo que es habitual. Cierto es que gran parte de estos riesgos se corrieron contra el Shakhtar, un equipo plagado de futbolistas brasileños de gran talento y velocidad. Pero esto es lo que se va a encontrar el Barça en la fase crucial de la temporada en la que ya está inmerso: equipos con jugadores de vocación ofensiva y gran peligrosidad.

Ahora mismo el Barça está diezmado en la línea defensiva. Guardiola ha probado con Busquets y Piqué de centrales contra los ucranios sin un resultado muy satisfactorio, como tampoco fue muy alentadora la actuación de Milito el sábado frente al Almería, formando pareja con Piqué. En la segunda parte se incorporó como central Mascherano, que no podrá jugar ese rol contra el Madrid en partido de Liga por acumulación de tarjetas.

Está pues Guardiola en la encrucijada de elegir la pareja de centrales del Bernabéu. Puede repetir con Busquets y Piqué, sabedor de que la constitución de ambos puede restarles posibilidades en duelos de velocidad, colocando a Keita de mediocentro (posición en la que apenas ha jugado en el Barça, pero sí en el Sevilla); puede juntar al joven Fontás con Piqué, si bien el de Bañolas es de características similares: lento, aunque con buena colocación y anticipación; o bien confiar de nuevo en Milito, que realizó frente al Almería buenos desplazamientos en diagonal, pero que anduvo lento en la anticipación y en la ocupación de los espacios atacados por el rival.

Sin embargo, cabe en lo posible que el problema no sea únicamente de centrales o de red de seguridad, que la cuestión sea algo más que contar con un velocista para corregir las superaciones de la línea adelantada del Barça. Quizá la clave esté en la correcta ejecución del manual de estilo.

A los defensas les está llegando más peligro que antes porque la recuperación de balón no está siendo igual de efectiva y la presión adelantada no se hace con la misma sincronía. Da la sensación de que en determinados momentos no van todos a una y en cuanto alguien no cumple su papel de acoso se genera una vía para que el rival desencandene sus ataques. La recuperación, además, ha de hacerse a partir de un buen juego de posición. Si las fichas están en su sitio no debe haber dificultad para tapar la salida del rival en cuanto hay pérdida del balón.

Sirva de ejemplo el último gol encajado frente al Almería. Pierde el Barça el balón en ataque y los andaluces inician su contragolpe por la banda derecha. En ese momento, en el de la pérdida, Maxwell, el lateral al que correspondería intervenir, está fuera de plano situado como delantero centro. Ante esta coyuntura tiene que acudir Mascherano a interrumpir el pase casi en mediocampo, para sofocar la ausencia del brasileño, porque otros compañeros que acuden en socorro tampoco llegan. El jefecito consigue tocar el balón, pero no frena la jugada almeriense. Milito, que es ya el último defensor, prefiere colocarse en línea de pase antes que intervenir, pero el balón llega a Coronas que acaba marcando. Hay un desajuste en la presión porque todos no han ido a una, es como si alguna pieza o no hubiera aprendido o se hubiera olvidado de las lecciones básicas del juego de recuperación.

En los últimos partidos da la sensación de que ha bajado la intensidad para impedir la salida de balón del contrario. No sé si es algo planificado, lo que se hace difícil de creer, o consecuencia del desgaste de tanto partido acumulado. Sin embargo, la trascendencia de los envites que se avecinan puede propiciar, de nuevo, el riguroso cumplimiento del manual de estilo.

jueves, 7 de abril de 2011

Cuando llegar es más importante que estar


Es como un principio del estilo futbolístico de Guardiola: los goleadores llegan, no están; visitan, no viven el área. El triunfo abultado del Barça sobre el Shakhtar de anoche lo materializaron sobre todo los llegadores, normalmente centrocampistas, también defensas, que aparecen cuando menos se les espera, que aprovechan los espacios producidos por los teóricos delanteros.

Y en ese comportamiento, en la llegada, en la aparición, fue actor principal Dani Alves, que marcó el segundo gol, que pudo meter alguno más y que destrozó con sus impulsos y las zonas libres producidas por sus compañeros, la banda izquierda ucraniana. Lástima que sus centros elevados no tuvieran una mayor precisión. Alves fue tan buen atacante como regular defensa: sus pérdidas de balón y sus espaldas descubiertas pudieron costar más de un disgusto a una zaga que ayer tembló más de lo habitual.

Y es que el Shakhtar es un equipo con muchos recursos atacantes, jugadores rápidos con buena técnica y coordinación, que desnudaron los defectos de unos centrales extraordinariamente lentos, que contaban, solo, con la arriesgada y afortunada cobertura de Víctor Valdés, un portero que puede jugar de defensa libre, de los de antigua usanza. Lo malo es que este eventual papel del guardameta se está prodigando en exceso y los riesgos que corre son muchos: no solo de encajar un gol sino de ser amonestado.

Ante esta circunstancia el barcelonismo implora la recuperación de Puyol, cuyo estado físico y los plazos para su vuelta son casi un absoluto misterio. Pero quizá no es solo la ausencia del central de La Pobla de Segur o de Abidal, en su función de bomberos de emergencia, lo que le falta al sistema defensivo. La presión arriba, en la salida de balón del rival, no se está ejerciendo con la gran eficacia de otros tiempos no lejanos. El Barça echa en falta en los últimos encuentros el denodado trabajo de Pedro, que contagia su esfuerzo a los compañeros, y que ayer salió 20 minutos para prepararse para la maratón de clásicos que se avecina.

Un paso adelante dio el Barçaen la definición. Probablemente gracias a la lucha y los espacios trabajados por Messi y Villa, que llevan, para los culés, demasiado tiempo sin marcar. Lo intentaron a su manera pero parecen no estar finos.

La Pulga, como ya es costumbre, bajaba a recibir, pero ayer lo hizo en exceso, volviendo a prodigar las individuales galopadas de antaño. En muchos momentos del partido se escoró a la derecha, como en sus inicios, pero ahí es menos letal que de falso delantero centro. El asturiano, por su parte, se peleó con la defensa, pero falto de lucidez tanto en el control como en el tiro. Su papel muchas veces es esperar a ver qué hace Messi, quien a veces no aprecia sus desmarques.

En cambio, certeros estuvieron los centrocampistas (incluido Iniesta), en especial Keita, que marcó el cuarto gol con la conjunta perfección del gesto corporal, el efecto y la precisión del disparo.

Y en la asignatura de la definición Guardiola ha recuperado un tema que parecía olvidado: la jugada ensayada. De nuevo, Piqué resolvió una acción entrenada, en un córner, pero no fue la única vez que el Barça aplicó un ensayo con el rubio central y Busquets como protagonistas, los mismos que intervinieron en el gol de Villarreal.

El Barça, pues, está en proceso de espera, pero no lo puede hacer por mucho tiempo, porque las finales se celebran ya. El regreso de Puyol, los goles de Messi y Villa, la aportación de Pedro y el perfeccionamiento de la presión en campo contrario son los retos inmediatos para que la maquinaria vuelva a afinar su producción.

(La fotografía es de lainformacion.com (Getty images)

domingo, 3 de abril de 2011

El fútbol desactiva las bombas mediáticas

Una vez más se ha demostrado que el fútbol entre partidos no es más que un ruido utilizado para mantener la atención de los aficionados.

Durante la semana el presidente Rosell apostó, en un acto solidario, al parecer para promocionar con más impacto la campaña, que el Barça ganaría 5-0 al Madrid en la final de Copa "para no perder la costumbre". Poco menos que había dicho el mayor disparate que se puede decir, equiparable a las fanfarronadas de Vicente Boluda y sus chorreos, cuando tenía altavoz como presidente del Madrid.

Ríos de críticas corrieron contra el mandatario blaugrana y su apuesta se convirtió en leitmotiv para llenar programas de radio, páginas de periódicos, espacios televisivos y redes sociales de internet. Había expectación por ver lo que comentaba Guardiola al respecto, y Pep lo que hizo fue corregir con elegancia a su presidente. Cuando la tormenta estaba escampando, vuelven a oirse truenos mediáticos: la RAI, la radiotelevisión pública italiana difunde unas declaraciones de Pep, al parecer robadas, en las que anuncia que su ciclo se está acabando. ¡Vaya novedad!

Y ayer el fútbol, con bajas o sin ellas, con Champions en el horizonte, volvió al terreno de juego y el balón, de nuevo, se puso a rodar. Y fíjate por donde, un entrenador que no había perdido en nueve años en su casa vio romper ese récord ante otro entrenador al que había acusado de lo peor que se puede acusar a un deportista: de dejarse perder. Es como si hubiera una ley no escrita que pusiera a cada uno en su sitio.

Y es que parecía que tras lo dicho por Rosell el Madrid estaría motivadísimo para mantener la presión sobre el líder y aplastaría al Sporting por lo civil o por lo criminal. Pues fue que no, porque al equipo blanco, no le alcanzó con lo que tenía sobre el terreno de juego.

Y parecía también que al Barça le podía afectar la confusión de las sobredimensionadas declaraciones de Rosell y Guardiola, y no sólo eso, sino las bajas importantes que tenía el equipo, además del efecto del virus Fifa. Y efectivamente era un parecer, porque la realidad, el gol de Piqué, puso una distancia de ocho puntos entre los dos grandes, que difícilmente podrán recortar los blancos, por mucho que los medios quieran vender que aún hay Liga. Quedan ocho jornadas, es cierto, y esta competición difícilmente se le puede escapar al Barça si sigue cumpliendo.

Porque lo de ayer fue cumplir, sin grandes alardes, y con la participación estelar de Víctor Valdés, a la espera de recibir al Shakhtar en la Champions, pero con un resultado: un importante golpe en la mesa en la Liga que puede ser definitivo. Ahora volvemos al ruido, hasta la Champions, con la polémica sobre el gol de Piqué. Esto es así.

(La foto es de Manuel Queimadelos Alonso/Getty Images y está extraída de www.ara.cat)

miércoles, 30 de marzo de 2011

Alberto Botía: "De mi regreso al Barça no sé nada todavía"

Asegura repetidas veces que no sabe nada, pero tampoco lo descarta rotundamente. Alberto Botía, defensa central del Sporting de Gijón, formado en La Masía, en conversación telefónica mantenida hoy con este blog, niega que haya nada decidido sobre su regreso al Barça, información que adelanta la web www.madrid-barcelona.com.

He visto publicada la noticia de que regresa al Barça. ¿Es así?

No, no sé nada todavía.

La web madrid-barcelona.com da por hecho que vuelve.

No, no ha salido nada ni yo sé nada.

Este portal dice que el Barça ha hecho ya su primer fichaje para la próxima temporada y que se llama Alberto Botía. Parece ser que a Manolo Preciado se le ha escapado esta información.

Bueno, pues yo no sé nada. A mí todavía no me ha llegado nada.

¿No ha hablado con Pep, ni nadie del Barça ni Preciado le ha contado nada?

Se especulan muchas cosas, pero yo no sé nada todavía.

Supongo que cuando el Barça jugó en Gijón, hablaría con los técnicos del Barça.

No, solo saludar y ya está. No le puedo decir nada.

Más que nada porque hay que mantener la discreción..

Bueno... A ver, a mí no me han dicho nada. Ellos sabrán, si entre los clubes o no clubes... A mí no me han dicho nada, creo que queda mucha Liga por delante para que las cosas se arreglen ya.

A usted no le ha sorprendido nada lo que le acabo de decir...

Por ahora estoy aquí sin saber nada, ya si luego vienen o no vienen, aquí estaremos esperando.

Qué pasa, que el representante le ha dicho que no diga nada...

No, las cosas son como son y no hay nada de nada.

Precisamente en el puesto de central parece que el Barça tiene necesidades para la temporada próxima...

Lo primero es terminar la temporada y a partir de aquí todo se verá. Tengo un contrato con el Sporting de cuatro años.

¿Tiene una cláusula de recompra para este año de dos millones de euros?

El Barça tiene la opción de recompra los tres primeros años.

¿Sabe que Guardiola dijo que la vuelta dependía de su trabajo?

Sí, está claro que todo depende de mí. Si no me esfuerzo y hago las cosas mejor, no saldrá.

¿Tiene esperanza, entonces?

A cualquier futbolista le gustaría jugar en un club grande.

¿Ahora, tiene más ilusión que hace unos meses?

Ya le digo que hasta que yo no sepa nada, la ilusión se mantiene para defender los colores del Sporting.

Usted jugó con Fontàs, ¿no?

Yo, con Fontàs, sí. Me llevaba muy bien con él.

¿Y con Puyol y Piqué?

Los conozco del tiempo que pasé en el primer equipo. Entrené con ellos, sí.

El próximo partido es con el Real Madrid. Si ya de por sí es un partido que estimula, supongo que ahora le motivará más todavía...

Es el segundo de la Liga y vamos con ganas de poder hacer algo allí.

¿Hay opciones?

Sí, por qué no. Es un partido más, once contra once y todo se verá.

Volviendo al tema de su vuelta, ¿su representante no le ha dicho nada?

A ver, las cosas como son.

Pero cuando en ese portal dicen que vuelve, agua llevará el río, ¿no?

Si no me han dicho nada, no sabré nada.


viernes, 25 de marzo de 2011

L'Avi del Barça: "Me afeitaré la barba si ganamos la Champions"


No representa la imagen de un forofo, sino la del aficionado calmado, sereno, degustador experto de buen fútbol. Son muchos años yendo al Camp Nou con su camiseta ajustada de algodón, su barretina y su barba blanca. Joan Casals, 77 años, es L'Avi del Barça, un socio de Guardiola de Berguedà, que desde los años 70 el barcelonismo identifica con esta entrañable figura, creada por el dibujante Valentí Castanys en la antigua revista Xut. Las peñas, los culés, en especial los niños, lo acogen con calor a cada celebración a la que acude. Aún recuerda el trato recibido en la Trobada Mundial de Donosti o en la de Totana. Ahora viaja con más dificultades, pues ya no conduce tras un accidente de tráfico, pero sigue con la misma ilusión de representar al Barça. Y mantiene su apuesta desde la primera Copa de Europa conseguida: afeitarse la barba en caso de ganar la Champions de Wembley.

¿Cuántos años siguiendo al Barça?

Representando a la figura de L'Avi del Barça son unos 26 años, pero del Barça soy de toda la vida.

¿Dentro y fuera de casa?

Voy a todos los partidos del Camp Nou, a los de fuera cada año voy a unos tres o cuatro partidos, depende.

¿Al Bernabéu no va?

No, no voy. Bueno, he ido una vez al Bernabéu...

¿De incógnito?

Fui una vez cuando el Barça jugaba con el Betis la final de Copa.

¿Por qué le dio por representar al personaje de L' Avi?

Yo fui con mis hijos y la mujer a un partido del Gamper, me puse un maillot de los años 70, de cuando Cruyff jugaba en el Barça, me había dejado la barba hacía un par de años, ya la tenía bastante blanca, además soy un poco gordete... La gente cuando me vio me identificó como el personaje de L'Avi del Barça, una figura ficticia, un dibujo creado por la revista Xut. Entonces había culés que me decían que me parecía a L' Avi y me pedían posar con ellos en la foto. Y así empezó la cosa. A partir de entonces, iba cada domingoal Camp Nou con el maillot este, que no me lo ponía antes y así la gente empezó a llamarme L'Avi.

¿Lo que usted llama maillot es una camiseta antigua?

Exacto, es como una camiseta con manga larga, muy ajustada, nada que ver con las que luego vinieron, que son de otro material. Aquello no llevaba nada más que el escudo y era de algodón.

Tengo entendido que la directiva del Barça ha decidido darle una ayuda para sus desplazamientos.

Sí, me ayudan en los desplazamientos a las peñas, a las que voy a inaguraciones, aniversarios...

¿Y eso se lo paga el club?

Según qué casos. El club me sufraga los gastos cuando voy en representación de ellos. Si no es así, si voy directamente a las peñas sin pasar por el club, me lo tienen que pagar las peñas. Yo no cobro nada, solo son los gastos de estancia.

¿Va a muchas celebraciones?

Sí, voy cada semana. La semana pasada fui el viernes a una y el sábado a otras dos.

¿También sale fuera de Cataluña?

Esta semana voy a Onteniente. Me llamaron para ver si podía ir. Y es que antes iba con mi coche, pero tuve un accidente hace unos meses y ahora no me atrevo.

¿Se ha recuperado bien del accidente?

Bueno, me ha quedado una mano un poco fastidiada, pero bien, bien.

¿De la directiva actual recibe buen trato? ¿Mejor ahora, con Rosell, o antes con Laporta?

Con Laporta decidieron que fuera oficialmente L'Avi del Barça, me reconocieron como tal personaje. Y Rosell lo ha mejorado un poco. Me hicieron un homenaje muy bonito en el último Gamper con toda mi familia en el campo, cantamos el himno y fue muy emocionante. Me tienen bastante aprecio, aunque no llega tampoco a ser lo que yo querría.


¿Qué querría?

Que en los desplazamientos internacionales y las finales de torneos, fuera de España, sea la Champions u otra competición, también me ayudaran un poco, porque claro, hasta hace dos o tres años me lo pagaba yo todo. Si no me lo pagaban las peñas, me lo tenía que pagar yo, pero me gusta y me lo paso bien...

Usted se afeitó la barba después de ganar la Champions de Paris, en 2006...

Sí. En la final de Wembley conocí a un muchacho, Salvador Torres, que es de Valencia precisamente y allí nos hicimos muy amigos con los nervios que pasamos. Y después del partido de Wembley hicimos la promesa cuando nos encontramos en Valencia, donde él es presidente de una peña, que si ganábamos otra Champions él se afeitaría la cabeza y yo la barba. Cuando ganamos la de París, la tuvimos que cumplir. Y con la victoria de Roma tuvimos que hacer lo mismo. Y claro ya es una tradición, por lo que si llegamos a la final de Wembley y la ganamos, tendremos que volverlo a hacer.

Supongo que la barba le crecerá rápido.

Sí, eso en quince días vuelve a ser la barba de L'Avi. Lo único es que cuando me quito la barba y me piden alguna peña que vaya a una celebración les digo que no porque sin la barba no lo represento bien.

¿Usted que ha visto tantos equipos del Barça, el actual es el mejor?

Podría decir que sí, aunque he visto equipos buenos, como el Dream Team, que ganó la Copa de Europa, pero también el equipo de las Cinc Copas, que yo viví cuando trabajaba en Barcelona. Tenía 17 años, estaba trabajando de aprendiz en una panadería y sus dueños tenían cuatro o cinco carnés y cuando no iban me dejaban el carné para ir al campo de Les Corts. Entonces, la entrada general costaba diez pesetas, pero como yo no cobraba nada por trabajar como aprendiz, tenía que esperar a que me dejaran el carné. El otro día estuve en Villafranca del Penedes, donde le hicieron un homenaje a Ramallets, con quien recordé aquellos tiempos.

Usted tiene en su pueblo, Guardiola de Berguedà, un restaurante, El Recó de L'Avi. ¿También se viste de L'Avi para los comensales?

Sí, a veces sí. Me piden hacerse fotos conmigo y les digo que mejor me pongo una camiseta del Barça.

¿Le ha servido la representación de este personaje para que su negocio prosperase más?

Bueno, algo ha influido, porque viene mucha gente porque se lo han dicho otros, que por casualidad habían ido al restaurante y luego contaban que habían visto al L'Avi del Barça...

¿Tiene su restaurante alguna especialidad con nombre o relacionada con el Barça?

No, más bien es comida típica, carnes a la brasa, butifarras... Una cocina normal.

¿Pero ya no trajinará allí?

Mi mujer era la que cocinaba y yo servía. Ahora son mis hijos los que lo llevan, lo que pasa es que nosotros estamos allí y les ayudamos a veces, un poco como relaciones públicas.

¿Su papel de L'Avi lo heredará algún hijo?

Es muy dificil (rie). No creo que mi hijo pueda tener nunca la figura de L'Avi. Lo que pasa es que pienso que esta figura debe seguir. Yo a algunas personas les he dicho que podrían ser mi sucesor, porque se parecen, tienen barba blanca, con barriga... Supongo que ya habrá personas que lo puedan hacer, yo creo. Algunos me dicen "no, pero cómo tú no. Y yo digo, claro que sí". Es una figura muy impactante porque las peñas y los niños se quedan pasmados conmigo. Habría que mantenerla.

¿Se ha cruzado alguna vez con Manolo el del Bombo?

Solo en un partido de fútbol benéfico, que se hacía en Sant Boi. Lo conocía de verlo por la tele, pero hasta ese momento no lo había visto en persona.

No necesita ni bombo ni trompeta para animar.

Yo, con mi barba, mi bandera y mi barretina me basto. Alguno me dice "tú eres el del Bombo y yo le digo de bombo, nada".

Quería preguntarle por aquellas críticas del presidente del Casal de L'Avi, que decía que usted usurpaba la figura. ¿Se han limado ya las asperezas?

Él sigue igual. Después de todo aquello, hizo unas declaraciones en la televisión del Barça y siguió con el mismo tono. Yo no he querido polemizar con él, pero la gente ha comprendido que yo no usurpaba a nadie, y nada menos, fíjate tú, que el año pasado me hicieron un homenaje en un pueblo cercano al mío, Prats de Lluçanès, e invitaron a la nieta del creador de L'Avi del Barça, Valentí Castanys, y bueno, la muchacha, me mostró su satisfacción por que yo representara esta figura. Estuvo muy encantada e incluso me regalaron un cuadro con el dibujo de L'Avi creado por Castanys. De manera que no sé por qué viene todo eso, cuando además el Casal de L'Avi lo inauguró el presidente Núñez, y según me dijo a mí un periodista, eso se hizo años después de que yo empezara a salir como Avi. Si alguien usurpa el personaje puede que sean ellos.

(La fotografía de cabecera es de Jaume Domenech y está extraída de www.ojodigital.com; el Barça toon de L'Avi corresponde a www.fcbarcelona.com; la compartida con Rosell es de Mireia Arso, y extraída de www.regio7.cat; la de los jugadores del Dream Team, de www.blaugranas.com y el último dibujo pertenece a www.elpetitmuseu.com)

domingo, 20 de marzo de 2011

Víctoria mínima con oportunidades desaprovechadas

Entrarán las ocasiones, se supone. Ha pasado tras otras rachas y lo lógico es que el Barça vuelva a golear con facilidad. Está ocurriendo, sin embargo, que el manual de juego se aplica con bastante ortodoxia, pero en los metros finales falta acierto.

El Barça se disponía a jugar el partido contra el Getafe, uno de los equipos más goleados del campeonato, con muchas preocupaciones en el entorno, en especial por la enfermedad de Abidal, a quien sus compañeros, y los rivales, expresaron su apoyo, así como los aficionados, que dedicaron un prolongado y emotivo aplauso en el minuto 22, número de su dorsal.

Y se aprestaba el equipo de Guardiola a solucionar sus dificultades en la definición, después de una serie de partidos ganados por la mínima. Habrá que esperar a otra jornada porque al Barça la costó de nuevo materializar sus oportunidades. El primer gol llegó en un lanzamiento fenomenal desde fuera del área de Alves, que tranquilizó un poco a la línea atacante, imprecisa toda la noche, en especial un ansioso David Villa, que se peleó con la pelota y con el árbitro sin conseguir su propósito.

El Barça apostaba por la búsqueda de espacios, con movimientos por el interior de delante a atrás, como la cada vez más frecuente arrancada de Leo Messi desde el centro del campo para abrir huecos a Iniesta, a Xavi o a otros. También aspiraba a las penetraciones por banda, en especial la izquierda, para la subida de Adriano, convertido muchas veces en extremo, y de Alves, siempre incisivo.

Para ello colaboró todo el partido el joven Bojan, que empieza a encontrarse no solo con el gol sino con el juego de asociación a través de sus movimientos con sentido. Las ocasiones se generaron por este buen juego, pero en los metros finales, faltó tino y, otras veces, sobraron segundos de control, pero hubo una actitud más evidente que otras veces de pegarle sin dilación.

Las alternativas empiezan a progresar con la disposición de minutos de juego. Adriano está más centrado y crece cada partido, como lo está haciendo, sin estridencias, el capitán de la selección argentina, Javier Mascherano, que no será Xavi, pero ayer mostró cualidades poco vistas, además de su presión tras pérdida, como los lanzamientos en largo de gran precisión o su toque de primeras cada vez más rápido. Lo mismo cabe decir de Bojan, cuya progresión está favoreciendo el juego de ataque.

Más dudas ofrece la línea defensiva, con las ausencias del gran Abidal y Puyol. Milito no sufrió en exceso, pero la coordinación con Piqué debe mejorar así como la agresividad de ambos a la hora de atacar la pelota, sobre todo ante rivales que te puedan exigir más, como el próximo, el Villarreal, donde el Barça jugará sin Xavi y con la carga de los partidos de selecciones. Cita que habrá que preparar muy bien, con el inconveniente de tener pocos días para hacerlo y con jugadores importantes aún lesionados.

(La fotografía es de www.elmundodeportivo.es)